Las cárceles son centros propicios para la propagación del COVID-19

Este miércoles 27 de mayo, FESPAD participó en el foro virtual: «Las cárceles en el Triángulo Norte de Centroamérica frente al COVID-19», organizado por el Foro de Organizaciones Sociales Especializadas en Temas de Seguridad (FOSS), Diálogos, REDCEPAZ y la librería Sophos.

Panelistas de Honduras, Guatemala y El Salvador | Foto: captura de pantalla

En el evento se analizó la situación de los sistemas penitenciarios y el abordaje frente a la pandemia por COVID-19, tanto las implicaciones y posibles soluciones en relación al tema. El foro virtual contó con la participación de: Carlos Sierra, Coordinador de proyectos de Seguridad Ciudadana del Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos -CIPRODEH- (Honduras) ; Héctor Carrillo, Director de Acceso a la Justicia de la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derechos -FESPAD- (El Salvador) ; y Oswaldo Samayoa, Analista del Centro de Estudios Guatemala (FOSS).

Los ponentes mostraron las condiciones actuales de los centros penitenciarios en los países del Triángulo Norte de Centroamérica, y el impacto de la pandemia por COVID-19 en los privados de libertad, siendo el hacinamiento un denominador común, tal es el caso del sistema penitenciario de Guatemala, con un 400% de hacinamiento, además de una infraestructura inadecuada.

«Estas condiciones son agudizadas por la falta del control Estatal en la cárceles, aunadas a una utilización de esta problemática en el discurso político, el cual es de castigo», señaló Oswaldo Samayoa de FOSS.

Por otra parte, Héctor Carrillo de FESPAD ilustró las condiciones actuales de los Centros Penales en El Salvador, partiendo de una caracterización de la población penitenciaria en El Salvador señalando elementos como: nivel educativo, condición social, situación jurídica de esta población, sexo, entre otros aspectos. También hizo mención de las condiciones de hacinamiento, siendo que desde el año 2000 al 2020 el número de privados de libertad asciende a 37,100 en un sistema con capacidad para 24,407 personas.

Por su parte, las condiciones de las prisiones en Honduras y los impactos de la pandemia en estos centros  son similares a las de Guatemala y El Salvador, sin embargo, Carlos Sierra de CIPRODEH, señala que hay un 200% de hacinamiento en las cárceles hondureñas y  a ello se suman otros «problemas históricos» como la corrupción por parte de funcionarios públicos en distintas escalas y un autogobierno en los centros penitenciarios.

Los tres panelistas coincidieron además en que las cárceles son centros propicios para la propagación del COVID-19, debido a las condiciones de hacinamiento, la falta de condiciones sanitarias y el limitado acceso a artículos para la propagación del virus. Por otro lado, se instó a los Estados a adoptar acciones sostenibles, en el marco de la Constitución para hacer frente a la pandemia.

Puede ver el evento aquí:

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