San Salvador, el 12 de julio de 2019, el Movimiento Nacional en Defensa de la Tierra de El Salvador -MOVITIERRA- y la Federación Salvadoreña de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua –FESCOVAM-, desarrollaron el: “Primer Encuentro Nacional entre el Movimiento Nacional en Defensa de La Tierra de El Salvador -MOVITIERRA- y la Federación Salvadoreña de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua -FESCOVAM-”, ante lo cual se manifiesta la importancia de realizar intercambios nacionales, radica principalmente en promover el intercambio de experiencias, entre organizaciones, que a su vez incide en compartir conocimiento, que ayuden a las iniciativas de desarrollo de liderazgos y organización comunitaria, para compartir una visión amplia, de un problema común.

 

El derecho humano a una vivienda adecuada, es un derecho reconocido en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en el Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales (PIDESC); de hecho El Salvador ha suscrito y ratificado dicho pacto, adquiriendo así obligaciones internacionales frente a la ciudadanía, en el marco del derecho de vivienda adecuada, tal como lo establece el Artículo 11 del PIDESC que establece: “Los Estados partes en el presente pacto reconocen el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado para sí y su familia Incluso alimentación vestido y vivienda adecuados y a una mejora continua de las condiciones de existencia. La Constitución de la República señala en el artículo 119, establece: “Se declara de interés social la construcción de viviendas. El estado procurará que el mayor número de familias salvadoreñas lleguen a ser propietarios de su vivienda”. Pese a ello, los sectores socioeconómicos más vulnerables de la población salvadoreña.

De acuerdo a la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples -EHPM-, del año 2017 publicada por la Dirección General de Estadística y Censo –DIGESTYC-, en El Salvador, la cantidad de hogares asciende a 1,831,313 De los cuales el 53.4% de los hogares es decir 977, 921 hogares son propietarios de sus viviendas. Esta realidad ha derivado un alto déficit habitacional de manera cuantitativa y cualitativa; lo cual ha potenciado la unión de personas que afrontan el mismo problema y esa unión se ha manifestado muchas veces por medio de organizaciones de sociedad civil. Es en ese contexto y aunque con particularidades que caracterizan a cada organización, que se gesta FESCOVAM, quien implementa el modelo cooperativista de vivienda por ayuda mutua, generando la integración de diversas cooperativas de similar temática, potenciando la ayuda mutua, autogestión y propiedad colectiva y MOVITIERRA, que articula la integración de diversas comunidades a lo largo del país, con problemas de tenencia irregular de la tierra que habitan, en quienes genera empoderamiento en cuanto al derecho humano a vivienda adecuada y en liderazgo comunitario.

La experiencia fue muy motivadora para ambas organizaciones, FESCOVAM, condujo la visita guiada a diversas propuestas habitacionales que han gestionado, establecidas en el Centro Histórico de la Capital, y también el hecho que ambas organizaciones aportan oportunidades de replicar buenas prácticas que se conciben desde el fortalecimiento de las habilidades de las personas que participaron en la actividad. FESCOVAM, agradeció el apoyo recibido por FESPAD, en el marco del análisis de la propuesta de Ley de Vivienda de Interés Social, acompañamiento que realizara Omar Flores, Coordinador del Programa de Derechos Económicos Sociales y Culturales de FESPAD.

En la actividad participaron con ponencias, el Movimiento Nacional en Defensa de la Tierra de El Salvador -MOVITIERRA-, la Federación Salvadoreña de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua -FESCOVAM-, y la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho -FESPAD y con la presencia de miembros y miembras de ambas organizaciones-.

 

 

FESPAD

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